Triunfo clave en el clásico vasco y contrastes en la interna donostiarra
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La Real Sociedad dio un golpe de autoridad en San Mamés, llevándose una victoria por la mínima diferencia, 1-0, en el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey. Fue un cotejo muy disputado, donde el equipo txuri-urdin logró romper una racha negativa de cinco encuentros sin conocer la victoria en calidad de visita frente a su eterno rival. El Athletic Club, que disputaba su sexta semifinal en las últimas siete temporadas, no pudo hacer valer su localía apenas diez días después de haber empatado con este mismo rival en LaLiga.
Un arranque tenso en Bilbao
Como era de esperarse en un duelo de esta envergadura, el inicio fue bastante trabado ante un estadio lleno hasta la bandera. Los dirigidos por Ernesto Valverde generaron la ocasión más peligrosa en los primeros compases gracias a una buena jugada de Iñigo Lekue por la banda derecha; su centro encontró la cabeza de Gorka Guruzeta, pero el arquero Álex Remiro estuvo impecable para contener el remate. Sin embargo, la Real Sociedad demostró que no se amilana ante la presión. Fieles a su estilo ofensivo, generaron su primera chance clara cuando Pablo Marín se fue solo contra el arco, aunque su disparo terminó estrellándose en el cuerpo del portero Álex Padilla.
Polémica y vértigo tras el descanso
El primer tiempo no podía terminar sin su cuota de controversia, típica de un derbi. Cerca del final, una revisión del VAR determinó no cobrar un penal a favor de la Real, pese a que un cabezazo de Duje Ćaleta-Car pareció impactar en el brazo de Aymeric Laporte dentro del área. Lejos de desmotivarse por la decisión arbitral, el equipo visitante salió con todo en el complemento. Apenas un minuto después de reiniciadas las acciones, estuvieron a centímetros de abrir el marcador: Padilla salvó milagrosamente un intento de Mikel Oyarzabal y, en el rebote, Marín tuvo la mala fortuna de pegar el balón en el poste cuando el gol ya se cantaba.
La otra cara de la moneda: Real Sociedad B
Mientras el primer equipo celebra esta ventaja crucial, el panorama para el filial, la Real Sociedad B, presenta un reto histórico mucho más complejo frente al Nástic. Los antecedentes recientes entre ambos conjuntos muestran una clara desventaja para el “Sanse”. En los últimos enfrentamientos directos, el Nástic ha logrado imponerse en dos ocasiones y han firmado un empate, dejando al filial de la Real todavía en busca de su primera victoria en este historial reciente. Esta estadística refleja la dureza de la competencia que enfrentan las categorías inferiores, en contraste con el dulce momento que vive el plantel principal en la Copa.