Empate con sabor a poco ante el Rayo y alarmas encendidas por Antony
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Un duelo trabado en el mediocampo El Real Betis y el Rayo Vallecano terminaron repartiéndose los puntos tras igualar 1-1 en un partido que dejó bastantes dudas en tienda verdiblanca. Los dirigidos por Manuel Pellegrini intentaron proponer desde el pitazo inicial. Tuvieron el balón un 55% del tiempo, pero esa superioridad en la tenencia no se tradujo en un dominio claro. Fiel a su estilo, el equipo de Vallecas planteó un juego físico, cortando los circuitos del Betis con catorce faltas que les terminaron costando cuatro tarjetas amarillas. Los locales, por su parte, se fueron con la cartulina limpia y cometieron nueve infracciones.
Los números hablan por sí solos La estadística refleja lo parejo que estuvo el trámite. La posesión fue mayormente del Betis. Un 55% que, la verdad, no sirvió de mucho al momento de pisar el área. Ambos equipos consiguieron cinco tiros de esquina y estuvieron bastante cerca en cuanto a remates directos, con cinco para el cuadro andaluz y cuatro para la visita. El Betis movió más la pelota, logrando 430 pases frente a los 346 del rival, y tuvo una precisión del 83%. Sin embargo, faltó claridad en los metros finales. Apenas generaron dos ocasiones claras de gol en todo el encuentro a pesar de intentar catorce disparos totales. El Rayo, con diez remates en total, supo complicar usando sus armas.
El peso del historial reciente Históricamente, al cuadro sevillano le venía yendo bien contra este rival. Si revisamos los últimos cinco choques directos, el saldo era bastante favorable para el Betis con tres victorias y un empate, recordando sobre todo aquel ajustado pase en las semifinales de la Copa del Rey de 2022. A pesar de estos antecedentes, el presente muestra a un plantel al que le está costando mucho concretar sus jugadas. Este bajón ofensivo no es nuevo. Ya en el reciente empate sin goles frente al Espanyol el equipo había dejado en evidencia una preocupante falta de peso en ataque.
El bajón de la estrella brasileña Precisamente, uno de los grandes señalados por esta sequía arriba es Antony. El extremo brasileño de 24 años está atravesando un momento complicado y su nivel está muy por debajo de las expectativas. Durante ese choque sin goles contra el Espanyol, su actuación fue tan discreta que el comando técnico decidió cambiarlo. Manuel Pellegrini no ha ocultado su preocupación por la evidente falta de producción del atacante, una situación que golpea duro a un Betis que necesita sumar de a tres para meterse en puestos de clasificación a torneos europeos en La Liga.
La mirada puesta en el Mundial El problema actual va mucho más allá del club español. Antony se está jugando literalmente el puesto en su selección. Con el Mundial de Estados Unidos 2026 a la vuelta de la esquina, su presencia en la lista final de Brasil empieza a correr serio peligro si no mejora sus números. Pellegrini ha sido bastante directo al respecto, señalando que el jugador necesita recuperar cuanto antes su confianza y el ritmo de competencia. De no salir pronto de este bache futbolístico, el extremo podría quedarse fuera de la máxima cita mundialista, un escenario impensado hace un tiempo para un jugador proyectado a ser clave en el esquema de su país.